El rincón tuejano

Marcial, El Pastor

 

Marcial y Leandra

 

Mi abuelo Marcial creo que podría aparecer en la página de “Nuestra gente”, especialmente por su dedicación a los tuejanos que llegaban a Valencia en La Chelvana, cuando tenían la parada en la plaza Vicente Iborra, cerca de las Torres de Quart.

Mi abuelo Marcial, conocido como “el pastor” por su oficio durante la mayor parte de su vida, también fue emigrante en Barcelona durante unos años, aunque regresó al pueblo en cuanto pudo, retomando su oficio. Llevaba su “ganao” junto con el de otros propietarios, por lo general de las familias más pudientes el pueblo, y según me han contado, su honradez rozaba la estulticia, pues cuando se moría algún cordero de los “amos”, ponía él uno de los suyos.

Mi abuela Leandra enfermó del corazón y tuvo que “bajarse” a Valencia para que mi madre pudiera cuidarla, de forma que el abuelo Marcial se quedó solo durante una temporada hasta que vendió el “ganao” y liquidara lo que tuviera que hacer por el pueblo.

Recuerdo que algún tiempo después, en un viaje a Tuéjar, paseando con él cerca del Puente de Tudela estaba el que se había quedado con las ovejas de mi abuelo. Nos acercamos para saludarlo y mi abuelo llamó por su nombre a dos o tres que le quedaban de las que habían sido suyas, y acudieron al momento, cosa inusitada en unos animales tan estúpidos. No hay que comentar que a mi abuelo Marcial se le llenaron los ojos de lágrimas.

Cuando ya se quedó en Valencia, en nuestra casa, se ocupó de cuidar a mis hermanos Javi y Carlos, ya que mi madre estaba trabajando, y era presencia infalible en la parada de La Chelvana, donde ayudaba, dirigía, acompañaba y aconsejaba a todo el que llegaba, tuejanos y no tuejanos. Allí lo tenías cargando bultos, acompañando abuelas y haciendo además de niñera de mis hermanos.

 

Tonet, El Tejero

 

 

 

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