Estudio del patrimonio construido

 

 

Conocer es valorar, valorar es querer, respetar, estimar  y mantener.

La Universidad Politécnica de Valencia, a través de un grupo de profesores- mejor dicho profesoras y alumnos- llevó a cabo un estudio del patrimonio construido de Tuéjar. Traducido: Entre doña Maite Jiménez y doña Esther Valiente y sus alumnos: Salvador Agustín, Jordi Doñate, Sonia Garrigós, Berta Navarro, Fco. Pablo Vidal, Lorena Pitarch, Rosa Sánchez, José San Juan y Sonia Valiente, estuvieron estudiando las construcciones de Tuéjar, cómo fue naciendo y desarrollándose el pueblo desde el punto de vista urbanístico y estudiaron con más detalle las edificios más representativos de nuestro pasado ( una casa, un molino de aljez, un cubo de vino y un pajar).

Para rematar la faena, los resultados del estudio los plasmaron en paneles en la entrada del ayuntamiento. Todo eso fue en septiembre del año 2004. Al principio del verano del 2005, volvieron las profesoras y algunos alumnos a presentar públicamente su estudio en el Salón de Plenos del Ayuntamiento.

La verdad es que es de agradecer que se haga este tipo de estudios y que se publiquen y lo que queremos desde El Rincón tuejano es aportar el granito de arena de la difusión por la Red de ese trabajo. Para ello presentamos nuestro resumen en seis capítulos que hemos llamado trancos como se hacía en las novelas del Siglo de Oro.

Repetimos y no nos cansamos: gracias a todos los que realizaron el estudio porque nos habéis hecho ver cosas que teníamos todos los días delante de nuestras gafas, lentillas o simplemente ojos pero en las que no habíamos reparado hasta ahora. Y ahora que las conocemos, las valoraremos más y procuraremos que ese patrimonio no se pierda. Gracias.

Los trancos

 

 

 

 

Tranco I: Lo primero fue un castillo…

Al parecer en los oscuros tiempos medievales,  aquí en España, andábamos a sopapos los unos con los otros día sí, día también por cuestiones dicen que de conquistas y reconquistas; así que no es de extrañar que lo primero que se pusiera fuera un castillo en la parte más del monte desde donde poder controlar la fértil vega y el río. También dicen los expertos que el castillo estaba desde los tiempos de los romanos y sus legiones…vaya usted a saber; lo cierto es que lo primero que pusieron en los planos fue el castillo por si acaso.  Sí se me fijan el castillo está marcado con un 1. Alrededor de él se fueron asentando las primeras casas de los pobladores ( si se ponían feas las cosas, convenía tener el seguro del castillo cerquica),  es la zona de color rojo filete. Como en aquellas fechas no había mucho problema de espacio ni de especulación de terrenos, utilizaban una técnica urbanística que los expertos actuales han llamado atzucac y que no es un título de canción cubana, sino que consistía en que dejaban zonas más anchas en las calles para que sirvieran para poner los mercadillos, para reunirse los vecinos o para celebrar los acontecimientos sociales más a sus anchas. El caso es que este sistema de atzucac se observa en varias zonas del casco antiguo como demuestran la foto 14

Alrededor de ese lugar, los vecinos decidieron construir una muralla que les protegiera con un par de puertas, al menos que se conozcan hoy : la del Portillo- que por de ahí le viene el nombre a la fuente- y la de el Portal de los Santos.( fotos 15 y 16 ) 

 

De ahí hacia el castillo, parte interior del pueblo y de ahí hacia el Cementerio Viejo, era la parte extramuros del pueblo, que  fue por donde crecía éste con el paso del tiempo. Es la zona de color naranja.

 Lo que son las cosas, el pueblo, la comarca, la provincia y media España se quedó por aquellas fechas vacía de pobladores. Unas veces por las enfermedades que se convertían en epidemias y estas a su vez en mortandades bestiales y otras veces porque las zonas reconquistadas por los cristianos eran “limpiadas” de musulmanes que, o se convertían o cruzaban el estrecho, el caso es que el pueblo se tuvo que quedar casi vacío hasta la llegada de nuevos colonos que, como cristianos viejos que eran, tenían ciertos privilegios para habitar las mejores zonas del pueblo. Así que desplazan de la zona rojo filete a los moriscos y judíos que ahora se trasladan a la parte baja del pueblo, el Arrabal, bueno, para nosotros, el Rabal. El siglo XVII debe de ser un respiro y la zona aumenta el número de habitantes y el Tuéjar crece ahora hacia la Plaza actual y las Eras. Es la zona de amarillo canario. Con la llegada del siglo XX la población se estira, se estira, se estira y aparece la Calle Larga, las calles que van a dar a ella y la cosa se planta en la mismísima carretera, la zona coloreada de azul.

 

Tranco II: Elementos singulares a conservar

Se me fijen en la foto 17 y allí localizaran ustedes los siguientes elementos que las profes y alumnos de la Politécnica nos han descubierto y que ahora conviene que el Ayuntamiento y todos sepamos, disfrutar, conservar y querer como corresponde.

A ver…busquen los números en el mapa de Tuéjar y luego miren en esta relación lo que son cada cual….atentos:

1 Portillo ( una de las puertas que permitían el acceso al pueblo en la época en la que éste estaba poblado por musulmanes)

2 Cacho o trozo  que queda de una torre defensiva

3 Portal de los Santos ( la otra puerta de acceso al pueblo)

4 Restos de un muro de piedra labrada

5 Un tramo de muralla árabe de la población

6 Un aljibe musulmán ( ya saben…un depósito para recoger el agua de lluvia)

7 Orzas de vinos.

8 Posada ( vestigios de arcadas – de arcos- árabes).

9 Carnicería.

10 Horno.

11 Arcada de medio punto hecha con sillares labrados.

12 Arcada de medio punto hecha con piedra de rodeno.

13 Archetes

14 Cubo del Vino

15 Vivienda en antiguo horno

16 Restos de antigua iglesia.

17 Cementerio musulmán.

18 Iglesia de Nª Srª de los Ángeles.

19 Cementerio cristiano

20 Cementerio musulmán.

21 Ermita de San Cristóbal.

22 Lavadero de la Hondora ( Para nosotros que será de la Andonera )

23 Lavadero

24 Cementerio Cristiano ( cementerio viejo)

25 Arcada apuntada del horno

26 Cubo. 

Consejo…se cojan un día soleado pero sin calores y se me den una vuelta localizando los puntos anteriores. Sin prisas.

 

Tranco III: Aquellas casas de toda la vida

Profesoras y alumnos de la Politécnica estudiaron como casa tipo de lo que podían ser las casas de Tuéjar de hace 100 o 200 o más años , la casa Abadía, vamos la antigua Casa del Cura, que en realidad luego se convirtió en el Bar Parroquial y en la actual casa parroquial. De la antigua Casa Abadía se conserva una parte que se supone gemela de la antigua. Los que somos del pueblo o lo conocemos sabemos perfectamente dónde está y los que no, se me sitúen: Plaza Mayor, lienzo de pared que da al Sur ( ver foto 18).

Es una casa tipo pero eso no quiere decir ni mucho menos que todas las casas de Tuéjar fueran así, pero en la mayoría coincidían muchas características que hay en ésta.

Tenía tres alturas y en cada una hay como cuatro partes. Si empezamos por la primera planta, por la que da acceso a pie llano a la calle ( foto 19 ) Se ve que la vida cotidiana se desarrollaba en esa planta. La entrá que además de ser el acceso a la casa era el lugar donde por las tardes de verano servía como sala de costura o en las noches de otoño como lugar donde escoscar las almedras o esgranar canaria ( desgranar el maíz), la cocinica, la de todos los días, que era lugar cálido, acogedor y cercano a la calle también, el nacimiento de la escalera para subir a las plantas superiores, el corral cubierto para dejar los aperos y los animales de tiro ( la burra o el macho) y un corral descubierto total o parcialmente en donde se tenían los animales de la pequeña granja familiar ( cerdos, cabras, gallinas, conejos, etc) y lugar que servía también como váter de la casa.

 

 

En la segunda planta ( foto 20 ) estaban por decirlo así las estancias nobles: dormitorios, y comedor de las grandes solemnidades con sus alacenas , sus cantareras y su más o menos modesta decoración  y por último la tercera planta ( foto 21) o terrao, hay gente que también le llama cambra . Era el granero de la casa, y el lugar donde se almacenaban los alimentos de largo periodo de consumo y donde se secaban o curaban aquellos jamones y embutidos preferentemente en lugares protegidos con redecillas o telas metálicas y que generalmente estaban junto a la escalera de acceso.

De los materiales de construcción no hemos dicho nada; pero vamos, ya se pueden imaginar: madera, piedra, adobe, cañas, yeso, todo muy rústico, muy de pueblo; pero que curiosamente ha perdurado al paso del tiempo, crea un aroma especial y distinto cuando se entra en ellas, tiene un aislamiento especial para los cambios de temperatura y los sonidos y en general transmiten esa paz y tranquilidad tan añoradas de nuestra infancia.

 

Tranco IV: Échale vino al porrón

La tradición del bebercio entre los hispanos no desapareció ni siquiera cuando fuimos un país absolutamente musulmán por mucho que desde la Meca nos llamaran la atención y nos pusieran tibios. El vino ha tenido tanta tradición porque era de consumo general y diario. Siglos después llega la Universidad de Nosedonde , hace un estudio que no veas y llegan a la conclusión de que …el consumo moderado de vino, a ser posible tinto en los humanos es excelente para prevenir no sé cuántas enfermedades. La sabiduría popular en los hispánicos iba muy por delante de la Universidad de Nosedonde y ya desde antiguo en todos los pueblos de clima templado donde había viña tenían sus bodegas para la elaboración artesanal del vino, lo que aquí se conocía como los Cubos. Construcciones en las que se llevaba la uva, se deposita en el piso superior, se prensaba y por la ley de la gravedad, caía el mosto al piso de abajo donde se almacenaba, distribuía, etc., etc., (fotos 22 y 23).

 

Tranco V: Con pan y vino se anda el camino

Si bien del vino nos hemos ocupado en la construcción de la que ya hablamos en el tranco IV, del pan nos ocupamos ahora. Otro de los edificios que los alumnos y profesoras de la U.P.V. (Universidad Politécnica de Valencia) se ocuparon de estudiar, es un pajar. Si hoy en día se hiciera una encuesta entre los alumnos de primaria y secundaria de España acerca de que entienden ellos que es un pajar, posiblemente los resultados serían: un 20% desconoce el significado, un 20% sabe que es el nombre de un videojuego pero no recuerda exactamente cuál, otro 20% cree que es el nombre de una página porno de Internet y el 40 % restante no contesta porque está muy ocupado con los auriculares del mp3 y no ha oído la pregunta ni falta que le hace.

Total, que nos toca explicar que el pan se hace de harina de trigo, que el trigo es una planta que crece en el campo, que se siega o corta por la parte baja de su tallo, que se separa el tallo del fruto, que el tallo también llamado paja, con perdón, se utiliza como forraje, suelo para los animales e incluso tiene aplicaciones industriales , que el lugar donde antiguamente se almacenaba la paja ser llamaba pajar…anda leche, pues eso va a ser un pajar.

En Tuéjar eran habituales, hoy en día son reliquias que dan más pena que gloria y que mucho nos tememos que acabarán los pocos que quedan en pie por desaparecer.

De ellos, de los pajares, los de la UPV nos han dejado este dibujo donde se muestra tanto cómo son como cómo se utilizaban sus instalaciones ( foto 24).

Si no fuera mucho pedir…Señores del Ayuntamiento de Tuéjar, rescaten de la desaparición un pajar al menos con su era correspondiente, denle la utilidad de un pequeño museo de aquellos aperos agrícolas tradicionales, pero que no se pierdan en la noche de los tiempos modernos porque su existencia ha supuesto la supervivencia de las actuales generaciones.

 

Tranco VI: El molino de Aljez

En los alrededores de Tuéjar, como en los de cualquier pueblo y más cuando se tenía un río cerca, proliferaban los molinos: construcciones que aprovechaban la fuerza del agua, si la había y si no de los animales de tiro, para moler todo tipo de productos. En Tuéjar, en su salida hacia Titaguas, nada más cruzar el puente Molino Marco, está el Molino de Aljez. El aljez , se me olvidaba, es el mineral de yeso, vamos que de ahí salía luego una pasta que llamamos yeso y que se utilizaba para la construcción desde ni se sabe. La construcción, el molino, está el pobre hecho harina ya: techos hundidos, paredes semiderruidas, en fin que está ruinoso el pobre. Decían las profesoras que presentaron el proyecto en Tuéjar a principio de este verano que ellas tenían conocimiento de que en otras localidades próximas a la nuestra y no tan próximas, este tipo de edificios se han restaurado, conservando de alguna manera su finalidad, para lo que fueron creados, vaya; aunque su uso es muy variado. Algunos edificios restaurados son de titularidad municipal, otros de titularidad privada, pero todos ellos se han salvado de la muerte del olvido y del abandono.

En el plano que se nos ofrece en la foto 25 se ven las distintas partes de lo que era cuando realmente funcionaba aquel molino de aljez.

 

 

www.tuejar.biz